El Elche da por cerrada la delantera si llega Ezequiel Ponce
La delantera del Elche puede quedar cerrada en cuestión de horas. Pedro Schinocca, director general del club, ha reconocido este viernes que Ezequiel Ponce es una "posibilidad muy concreta" y ha admitido que, si la operación termina de concretarse, la entidad se daría por satisfecha con la configuración del ataque para la nueva temporada.
En una comparecencia convocada para presentar a Facundo Buonanotte y Abiel Osorio, el protagonismo ha recaído en las revelaciones de Schinocca sobre los flecos todavía abiertos en la plantilla a tres días del comienzo de la competición. bettingx.club
"Tenemos un gran recuerdo de él, nos parece un gran jugador", ha señalado el directivo sobre el delantero argentino, cuyo regreso al Martínez Valero parece inminente. Schinocca, eso sí, ha evitado confirmar un acuerdo mientras no esté firmado.
Cautela que no resta optimismo sobre la incorporación y lo que significa para la planificación de la plantilla. "En caso de que se dé todo bien, como esperamos, seguramente con la llegada de Eze podríamos tener una delantera muy competitiva y estaríamos muy conformes", ha explicado el director general.
El mercado sigue abierto
El ataque podría quedar resuelto con Ponce, pero no sucedería lo mismo con el resto del equipo. Schinocca ha confirmado que el Elche continúa buscando refuerzos y ha señalado expresamente dos posiciones: un lateral izquierdo y, posiblemente, un portero.
En este último caso, el director general ha querido remarcar que existe tranquilidad con Matías Dituro y ha destacado especialmente la progresión mostrada por Agustín Iturbide durante la pretemporada, aunque la entidad franjiverde pretende mantenerse atenta a cualquier oportunidad que permita aumentar la competencia.
Menos concluyente ha sido al ser preguntado por Rubén Sánchez como apuesta para el lateral derecho. Schinocca no ha ocultado el interés por el futbolista del Espanyol, aunque lo ha definido como "una posibilidad como muchas otras". Una posibilidad en la cual, como ha podido saber INFORMACIÓN, el Elche ha insistido durante los últimos cuatro mercados.
"El Elche está en el mercado, tenemos muchas opciones", ha explicado. La elección final estará condicionada por el presupuesto, pero también por la voluntad de sumarse al proyecto, ha añadido el director general franjiverde.
Otro frente abierto lleva el nombre de David Affengruber. El Elche quiere prolongar la vinculación del central y, según ha desvelado Schinocca, ya le ha presentado varias propuestas de renovación. La decisión, sin embargo, tendrá que esperar.
El defensa austríaco ha comunicado al club que pretende aguardar hasta el final del mercado antes de decidir sobre su futuro. Desde la entidad mantienen que cuentan con él y que cualquier eventual oferta tendría que responder a la valoración que el Elche hace de uno de sus jugadores más importantes.
Buonanotte eligió el proyecto
Buonanotte y Osorio han escuchado en primera fila las novedades de un mercado del que ellos mismos han sido protagonistas. El primero llega cedido por el Brighton y ha explicado que una conversación con Martín Anselmi fue determinante para elegir el Martínez Valero.
"Cuando surgió la posibilidad del Elche hablé con Martín y le dije que obviamente no quería escuchar más nada y que quería venir para acá", ha asegurado el mediapunta argentino, que ha destacado también las buenas referencias que había recibido tanto de la ciudad como del club.
El nuevo número 10 se encuentra físicamente preparado para competir. Ha realizado la pretemporada con el Brighton desde el 7 de julio y ha explicado que su ausencia en el último amistoso respondió exclusivamente al descanso posterior al viaje. Su posición preferida será por detrás del delantero, aunque ha destacado su capacidad para partir desde fuera, intercambiar posiciones y participar también en las tareas defensivas.
Buonanotte tampoco ha querido limitar las aspiraciones del nuevo curso únicamente a evitar el descenso. "La base es permanecer en la Liga, pero creo que el equipo está para más", ha asegurado tras destacar la unión del vestuario y la identificación de la plantilla con la propuesta de Anselmi.
Osorio, listo para el lunes
Más accidentado ha resultado el aterrizaje de Abiel Osorio. El delantero tuvo que permanecer en Argentina mientras resolvía el visado que retrasó su incorporación, aunque siguió durante ese periodo un programa específico de entrenamiento y ha asegurado encontrarse preparado para competir.
"Por mí ya estoy a disposición", ha indicado el atacante, que deja en manos de Anselmi la posibilidad de disfrutar de minutos ya en la primera jornada, este lunes contra el Deportivo de La Coruña.
Su inscripción tampoco debería impedirlo. Schinocca ha confirmado que el club tramita su licencia y el correspondiente certificado de transferencia internacional, pero ha afirmado que "no va a haber ningún problema" para que pueda estar disponible el lunes en Riazor.
Òscar Mingueza explica cómo fue su fichaje con el Barça: "Mi padre me dijo: 'el Barça quiere que vayas a hacer las pruebas', y yo le dije no, yo me quedo aquí con mis amigos"
En su conversación con el podcast 'Ya no quedan historias', Òscar Mingueza reconstruye un episodio que, visto con perspectiva, parece casi imposible: el día que dijo que no quería ir a hacer las pruebas con el FC Barcelona. "Mi padre me dijo, oye, que el Barça quiere que vayas a hacer las pruebas… y yo le dije, no, no, yo me quedo aquí con mis amigos", recuerda. La escena, contada entre risas, muestra a un niño que prefería seguir jugando en su entorno antes que enfrentarse a la oportunidad que cambiaría su vida.
La resistencia fue tal que su padre tuvo que recurrir a su primo Iván. "Que el Óscar no quiere ir", le dijo, intentando que alguien más lograra convencerlo. Mingueza insiste en que, a esa edad, su prioridad era clara: "Yo quiero jugar con mis amigos".
El día que el Barça apareció por sorpresa
La historia se remonta a Santa Perpètua de Mogoda, el pueblo natal del jugador. Aquel día, el FC Barcelona se presentó sin previo aviso para observar a los niños de siete años.
Pero Mingueza no estaba en su mejor momento. Su padre, Joan Carles, recuerda que el pequeño tenía fiebre y dolor de garganta. "Tenía un poco de fiebre y dolor de garganta… Le dije: 'Si el doctor te dice que puedes ir a jugar pues vas y si no pues no'". El médico le permitió jugar tras tomar un jarabe que le bajó la fiebre.
Llegaron tarde. Y esa tardanza, lejos de perjudicarlo, llamó la atención. "Todo el mundo esperaba preguntando por él", explica su padre. En la grada, el destino hizo su aparición.
El descubrimiento de un talento precoz
Jordi Font, entrenador de las categorías inferiores del Barça, estaba sentado junto al padre del jugador sin saber quién era. "Yo pregunté sin saber que era su padre", recuerda.
Cuando Mingueza apareció en el campo, Font quedó sorprendido por su actitud: "Nos dijo que era su hijo, que no había dormido bien porque se encontraba mal y que, aun así, quiso ir a jugar. Esto también dice mucho".
Lo que vio después confirmó su intuición. De Mingueza destacaban tres cualidades: comprensión del juego, velocidad y potencia. Era demasiado pequeño para entrar en la Masia, pero el club decidió que entrenara un día a la semana con jugadores mayores.
En ese grupo también estaba Carles Aleñá. "Al año siguiente, Òscar empezó en el Benjamín B y Carles Aleñá en el A", explica Font, que fue su primer entrenador y uno de los responsables de que el Barça apostara por él.
Un camino marcado por la constancia
El fichaje de Mingueza no fue fruto de un único día, sino de una progresión constante. Su capacidad para adaptarse a categorías superiores, su disciplina y su lectura del juego hicieron que el club lo siguiera de cerca desde muy pequeño. Años después, su debut en Kiev con el primer equipo confirmó que aquel niño que llegó tarde y con fiebre tenía algo especial.
Su padre aún lo recuerda con emoción: "Sentí mucha satisfacción cuando Jordi Font me preguntó por él. Son cosas del destino".
Lo que empezó con una negativa infantil terminó convirtiéndose en una carrera profesional que lo llevó a vestir la camiseta del FC Barcelona.
La historia de Mingueza es la prueba de que, a veces, los grandes caminos comienzan con un pequeño gesto, incluso con un “no” inesperado.
Dos ex blaugranas, ante el último baile del mercado
El mes de agosto avanza, y las plantillas empiezan a cerrarse y el teléfono deja de sonar con la misma insistencia en los clubs europeos. Hay jugadores que, pese a haber sido protagonistas en grandes escenarios, descubren entonces la parte menos amable de este negocio: también llega el día en que toca esperar.
En ese territorio se encuentran jugadores con experiencia y tablas en la máxima competición europea como los ex blaugranas Nikola Mirotic y Rolands Smits, que siguen en busca de equipo, aunque en su caso la palabra espera suena casi extraña.
El hispanomontenegrino sigue teniendo cartel, talento y una capacidad anotadora que pocos interiores de Europa pueden discutir. Su salida del AS Mónaco, en medio de la crisis que ha sacudido al proyecto monegasco, le obliga a buscar un nuevo destino cuando la mayoría de grandes proyectos ya han hecho buena parte de los deberes.
Mirotic continúa siendo ese cuatro capaz de castigar desde el perímetro, jugar de espaldas y condicionar una defensa con su sola presencia. El problema es que fichar a Mirotic nunca es solamente fichar a Mirotic. Está el contrato, está el rol que reclama un jugador de su categoría y está, sobre todo, la necesidad de encontrar un equipo que pueda y quiera construir alrededor de sus virtudes.
Smits, poco mediático pero efectivo
El segundo nombre es Rolands Smits. Menos ruido, menos focos y quizá menos glamour, pero un jugador que encaja perfectamente en esa categoría que todos los directores deportivos buscan cuando llega la hora de completar una plantilla: fiable, físico, experimentado y capaz de hacer diferentes cosas sin reclamar demasiado protagonismo.
Smits ya sabe lo que significa jugar en el Barça. Estuvo en el club entre 2017 y 2022 y ahora, después de finalizar su etapa en Anadolu Efes, vuelve a aparecer en las quinielas azulgranas. También Valencia ha sido relacionado con el ala-pívot letón.
Y aquí está la paradoja. Cuando Smits salió del Palau, todavía parecía un jugador en construcción. Hoy regresaría convertido en un profesional mucho más hecho. Su capacidad para ocupar las posiciones de cuatro y cinco, su dureza defensiva y su conocimiento de la competición le convierten en una pieza muy apetecible. No será el fichaje que abra los informativos, pero sí puede ser uno de esos movimientos que el entrenador agradece durante nueve meses.
¿Qué pasa con Kalinic?
Y luego está Nikola Kalinic. Su situación es diferente a la de los otros dos. El serbio dejó el Barça en 2024 después de dos temporadas y 160 partidos como azulgrana, pero no está buscando equipo para la nueva temporada: continúa vinculado al Estrella Roja y figura en la plantilla provisional de la Euroliga 2026/27.
Campeón de la Euroliga con Fenerbahçe, internacional serbio, jugador de carácter y especialista en esos partidos en los que el talento necesita ir acompañado de oficio. Su paso por Barcelona dejó una sensación parecida: quizá nunca fue la gran estrella, pero sí uno de esos jugadores que hacen funcionar determinadas estructuras.
Los tres nombres dibujan tres historias diferentes. Mirotic busca un proyecto a la altura de su nombre. Smits espera que aparezca una oportunidad que premie su evolución y su versatilidad. Kalinic, en cambio, ya tiene casa aunque no parece que su continuidad esté asegurada.
